fbpx
julio 7, 2021 Irene Garcia Breton

Una de las claves para que nuestra empresa, negocio o departamento sea productivo (sea productivo y consiga hacer ganar mucho money money), es tener bien delimitados cuáles son los objetivos que queremos conseguir.

 

Alcanzar nuestras metas solo es posible si las tenemos bien delimitadas y generamos una estrategia enfocada a conseguirlas. De esta forma, podremos trazar una hoja de ruta que nos llevará a conseguir lo que deseamos.

 

Pero deja que te diga algo, my friend: no es suficiente con decir “quiero vender más” o “quiero tener muchísimos más followers”, no señor. Si queremos triunfar, tenemos que ser mucho más específicos y que aquellos objetivos que planteemos sean realizables, mesurables, concretos y medibles en el tiempo. 

 

Es decir, que sean objetivos SMART.

 

¿Smart? 

 

Sí. SMART. Si quieres saber más sobre este tipo de objetivos y cómo aplicarlos a tu negocio, keep reading.

 

 

Seguro que también te interesa:

 

 

objetivos smart como crearlos

 

 

¿Qué son los objetivos SMART?

 

Venga, dale, vamos. Empecemos por definir qué es esto de los objetivos SMART.

 

Un objetivo SMART es aquél con el que se definen las metas que quiere seguir un negocio, empresa, marca, departamento o equipo (o cualquier ente o persona que quiera conseguir algo). Pero aquél con el que se definen BIEN. No al tuntún. 

 

El primero que usó el término SMART fue George T. Doran en un paper llamado “There’s a S.M.A.R.T. Way to Write Management’s Goals and Objectives” y es gracias a este paper que tenemos una fórmula casi mágica de crear y generar objetivos inteligentes de este tipo.

 

SMART hace referencia a las 5 características básicas que deben tener cada uno de los objetivos para considerarlo inteligente: 

 

  • S-pecific – Específico.  ¿Qué quiero conseguir? Cada uno de los objetivos que establezcas debe ser lo más delimitado y acorde posible a tu negocio.

 

  • M-easurable – Medible. ¿Cómo puedo medirlo? ¿Qué KPI o indicadores se pueden utilizar para medir su eficiencia? Si no puede medirse, no debe existir.

 

  • A-chievable – Alcanzable. Seamos realistas con nuestros objetivos. De nada sirve marcarnos metas imposibles con nuestro presupuesto o recursos. ¿Se podrá conseguir? ¿Es razonable con respecto a la situación interna y externa de la empresa?

 

  • R-elevant – Relevante. ¿Qué beneficios aporta a tu empresa? ¿Vale la pena luchar por conseguir este objetivo?

 

  • T-ime bound – Definido en un plazo de tiempo determinado. ¿Cuándo lo lograremos? Hay que marcarse un período de tiempo en el que queremos conseguir este objetivo.

 

objetivos smart

 

Beneficios y ventajas de los Objetivos SMART

 

Sabemos qué son los objetivos SMART pero, ¿por qué deberíamos usarlos? ¿Vale la pena el esfuerzo de pensar estos objetivos?

 

Te contesto rápidamente. Sí. Vale MUCHO la pena. Aunque tardes más que especificando objetivos “de toda la vida”.

 

Básicamente porque gracias a los objetivos SMART:

 

  • Aumentas tu visión empresarial: cuanta mayor visibilidad se tiene de todos los factores, esfuerzos y recursos, más fácil alcanzar metas.

 

  • Mejoras tu plan de negocio: pensar SMART significa planear en orden, anticipar y verificar los avances.

 

  • Priorizas aquello que es más importante: te enfocas en acciones necesarias evitando distracciones o fugas de recursos en aspectos que no ayudan a cumplir las metas. Con SMART estableces prioridades y jerarquizas las cosas importantes. 

 

  • Tienes mayor control de las acciones: te da la posibilidad de distribuir los recursos humanos, físicos y financieros para ahorrar. Tienes un mayor control de los presupuestos. 

 

  • Optimizas procesos y mejoras la comunicación: la claridad que brinda la estrategia SMART ayuda a que haya una comunicación con mayor precisión en relación a un proyecto específico. Todos los colaboradores de un mismo negocio identifican la meta y puedes comunicar mensajes de forma concreta y directa.  Esto ayuda a la cohesión de equipos y la certidumbre de que cada persona trabaje su parte del proyecto.

 

  • Mejoras la gestión del tiempo: porque sabes lo que hay que hacer en todo momento para conseguir los resultados esperados.

 

  • Implementas estrategias válidas: sabes qué pasa en todo momento y qué quieres conseguir. ¿Lo estás logrando? ¿No? Tienes la capacidad de modificar tus estrategias para que todo funcione a las mil maravillas.

 

  • Estableces procesos de mejora continua: cuando tienes una visión amplia de tu negocio, un control de recursos, una buena planificación y una estrategia muy definida es fácil establecer procesos de mejora continua, ya que cuentas con indicadores claros de cómo funciona todo y sabes si se están logrando los objetivos o no. 

 

  • Incrementas tu rentabilidad: las empresas que asimilan la metodología SMART como parte de su esencia (para todas sus actividades y operaciones) logran buenos resultados. Vaya, que consiguen más money money money.

 

 

¿Cómo definir Objetivos SMART para tu negocio?

 

Ahora voy a contarte cómo puedes definir cada uno de los objetivos (Specific, Mensurable, Achievable, Relevant o Timely) para tu negocio o departamento. 

 

Ready?

 

SPECIFIC (Específico)

 

Pongamos como ejemplo que Rita trabaja en el departamento de marketing de la empresa XYZ y que el objetivo que se han marcado es el de “tener más ventas en la ecommerce”.

 

Bravo Rita, todo el mundo quiere lo mismo.

 

Con este planteamiento, lo que estás haciendo es simplemente definiendo una idea, pero no estás definiendo en detalle qué es lo que quieres conseguir.

 

¿Más ventas? Sí, ok. Pero, ¿cuántas?

 

Tal y como dice la palabra, un objetivo específico tiene que especificar (valga la redundancia) qué quieres lograr, cómo quieres lograrlo y qué factores van a ayudarte a lograrlo. Es decir:

 

  • Qué: detalla lo que queremos lograr con el objetivo. 
  • Cuál: incluye posibles obstáculos reales que nos impidan alcanzar este objetivo. 
  • Quién: especifica la persona o personas asignadas para alcanzar el objetivo. 
  • Dónde: señala la ubicación (si crees que es relevante) para cumplir el objetivo. 

 

Por ejemplo: quiero aumentar un 20% las ventas de la ecommerce que provengan de medios sociales en los próximos 2 meses, en todo el país, y esto será posible gracias a X acciones que realizarán los departamentos de marketing y ventas.

 

Bien Rita, bien. Vamos por buen camino.

 

 

MEASURABLE (Medible)

 

Cuando definimos un objetivo SMART, es totalmente imprescindible que podamos medir los resultados de manera sencilla para ver si las acciones que realizamos nos están o no acercando a lo que queremos.

 

Al tratarse de un proceso, necesitamos tener indicadores (KPIs) que nos ayuden a analizar si estamos o no llegando a nuestro objetivo.

 

Por ejemplo, si queremos, como Rita, aumentar las ventas de nuestro ecommerce que provienen de usuarios que nos llegan desde nuestras RRSS, sabemos que debemos analizar KPIs del administrador de la ecommerce (Woocommerce, Shopify, Prestashop, etc) y de Google Analytics para ir midiendo si la evolución hacia la consecución del objetivo (ventas diarias, semanales, mensuales que llegan de social media) se está dando correctamente.

 

Antes de definir tu objetivo, detecta aquellos KPIs que te ayudarán a conseguirlo y mídelos periódicamente para revisar cómo va el proceso.

 

 

ACHIEVABLE (Alcanzable)

 

Seamos realistas, my friend. No podemos pretender pasar de tener 5 ventas diarias a 5000, a no ser que realmente tengamos los recursos suficientes para alcanzarlo. ¿Los tienes?

 

Es muy bonito soñar y querer apuntar alto, pero ponerse objetivos ficticios solo hará que nos frustremos, por lo que lo ideal es definir objetivos acorde con: los recursos de la empresa (empleados, dinero, especialización de equipos, tecnología…) y de la situación actual del mercado (si hay mucha competencia, si hay factores que pueden ralentizar la consecución de objetivos, etc).

 

 

RELEVANT (Relevante)

 

Pasemos a otra de las características que tiene que tener un buen objetivo para que sea SMART: la relevancia. Tu objetivo tiene que ser relevante para tu negocio o departamento.

 

¿Y  cómo puedes saber si ese objetivo en concreto es relevante o no?

 

Pues valora todas aquellas oportunidades que pueden ayudarte a hacer crecer tu negocio (tener más visibilidad, vender más, llegar a más países…). ¿Entra dentro de estas oportunidades lo que quieres conseguir?

 

Evidentemente este punto es más personal que los otros y dependerá en gran medida de cuáles sean tus prioridades a la hora de desarrollar tu marca o negocio. Haz una lista de posibles objetivos relevantes, y prioriza aquellos que veas más necesarios para tu compañía. 

 

¡Dale, Rita, dale!

 

 

TIMELY (temporal)

 

Cuando ponemos un objetivo, cualquiera que sea, tenemos que especificar en cuánto tiempo queremos conseguirlo. Sea hoy, mañana, en una semana, dos meses o un lustro.

 

Sin una fecha límite, es posible (en realidad, MUY posible y probable) que los recursos, acciones, tácticas, esfuerzos o estrategias no se focalicen en el objetivo y que terminemos aplazando todas las acciones necesarias para alcanzarlo.

 

Sí, a nosotros nos ha pasado. Y más de una vez.

 

Está claro que pensar en el tiempo es sinónimo de focalizar energías en conseguirlo. Las metas, para cumplirlas, deben tener una fecha máxima de consecución.

 

Por ello, cada vez que crees un objetivo, defínelo de forma general, parcial y diaria. Por ejemplo: “quiero aumentar un 20% las visitas en tres meses” → ¿Qué porcentaje tendrán que haber aumentado la semana 1?  ¿Y al finalizar el primer mes? 

 

Mi mini consejito del día es este: define muy bien los timmings (y que queden claros para todo el equipo) para llevar un control de la evolución de las acciones. Te aseguro que será la mejor manera de conseguir los objetivos marcados.

 

 

Ejemplos de objetivos SMART y objetivos no tan inteligentes

 

1. Objetivo muy mal redactado: aumentar el tráfico web.

 

1. Objetivo SMART: conseguir 2.000 visitas orgánicas y 3.000 visitas desde social media en la web durante el mes de julio

 

 

2. Objetivo también muy mal redactado: aumentar las ventas.

 

2. Objetivo SMART: vender 200 unidades en la tienda online del producto X durante el mes de julio

 

2. Objetivo SMART: aumentar las ventas un 7% del producto X en julio con respecto al año anterior

 

 

3. Objetivo mal redactado: aumentar el personal del departamento de ventas para poder crecer en ventas. 

 

3. Objetivo SMART: Aumentar nuestro personal del equipo de ventas de 3 a 5 personas antes del 30 de julio para poder aumentar un 30% las ventas en nuestro país. 

 

 

4. Objetivo mal redactado: aumentar la lista de suscriptores a la newsletter.

 

4. Objetivo SMART: Aumentar la cantidad de leads de 300 a 3.000 en un periodo de un año con la creación de una nueva estrategia de envío de newsletters y de captación de leads en social ads. 

 

 

5. Objetivo mal redactado: tener más seguidores en las redes sociales

 

5. Objetivo SMART: llegar a 5.000 seguidores en Facebook a finales de julio

 

5. Objetivo SMART: llegar a 12.000 followers en Twitter a finales de julio

 

5. Objetivo SMART: aumentar un 5% los seguidores de cada una de las redes sociales

 

 

6. Objetivo mal redactado: aumentar la tasa de clics en mis newsletters

 

6. Objetivo SMART: aumentar un 20% la tasa de clics en las newsletters que envío en 3 meses con campañas más enfocadas al call to action y una mejora del diseño

 


 

 

Y hasta aquí hemos llegado, finura.

 

Hemos visto qué son los objetivos SMART, cómo crearlos y diferentes ejemplos para que te quede clarinete de lo eficaces que son.

 

Ahora te pongo un mini reto: déjame un comentario con (al menos) un objetivo mal redactado y su versión o versiones SMART.

 

¡Te leo!

ACCEDE A
NUESTROS RECURSOS

¡CONVIÉRTETE EN UN CRACK DEL MARKETING ONLINE!

Consigue la MEGA GUÍA con 37 estrategias TOP
para aumentar tu lista de suscriptores POR LA CARA

    0 Comentarios

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    TE AYUDAMOS
    CON TU
    COMUNICACIÓN