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septiembre 15, 2021 Dani Bautista

Desde el día que al mundo llegamos y nos ciega el brillo del sol, hay más que mirar donde otros solo ven más que alcanzar en lugar de soñar. Son muchos más los tesoros de los que se podrán descubrir y bajo el sol protector con su luz y calor aprender todos a convivir: el ciclo sin fin….

Vale, perdóname esta licencia, no me he podido resistir. Sin embargo, pese a la letra que tenemos todos grabada de El Rey León, hoy vengo a hablarte de un ciclo que sí que tiene fin: El ciclo de vida de un producto.

 

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¿Qué es el ciclo de vida de un producto?

 

En términos simples, el ciclo de vida de un producto es el proceso que cualquier artículo comercial pasa desde su concepción hasta su retirada del mercado.

 

Este proceso está definido en 5 etapas que deberemos identificar y catalogar para poder tomar mayor control de las acciones a llevar a cabo en cada una de ellas.

 

 

¿Cuáles son las etapas del ciclo de vida de un producto?

 

Si en este momento te encuentras en la situación de lanzar al mercado tu producto (véase también servicio, proyecto o gran idea que lo va a petar) seguramente ya hayas pasado la primera fase, sin ni siquiera saber que aún te quedan 4 fases más. Pero mejor empecemos por el principio.

El ciclo de vida de un producto está comprendido por cinco fases: Desarrollo, Introducción, Crecimiento, Madurez y Declive.

Vamos a analizar cada una de ellas para entender mejor qué acciones son convenientes realizar para mejorar los resultados.

 

 

Fase 1: Desarrollo

 

¿Quién no ha tenido una idea brillante con la que iba a hacerse millonario? Aquí en Oink tenemos estas ideas a diario. Pero seguimos siendo pobres.

 

Pues la fase de desarrollo es la que se encarga de demostrarte que las ideas por sí solas no sirven de nada. 


En esta fase es importante dedicar esfuerzos a diseñar el producto, mejorar sus características, analizar la competencia, crear un story telling, testear el mercado, valorar las mejores opciones logísticas para almacenamiento y entrega del producto, decidir los canales de venta… 

 

En resumen, dejarlo todo listo para sacar la mejor versión posible de tu producto al mercado.

 

En este sentido será importante valorar no sólo el producto en sí mismo, sino cómo vamos a introducirlo en el mercado. Para ello dependerá de las características que tenga nuestro producto, of course, pero será importante analizar si nuestro producto puede estar ligado a una demanda concreta de mercado en la que debamos ser precisos en nuestro lanzamiento o si por el contrario está respondiendo a una demanda inmediata

 

Dependiendo de la tipología de producto, nuestra fase de desarrollo podrá trabajar los tiempos con mayor o menor urgencia y, probablemente, a la larga acabará repercutiendo en las distintas fases del ciclo de vida del producto.

 

Una vez tenemos el desarrollo claro y el producto listo para presentarse al mercado, llega la segunda fase.

 

 

Fase 2: Introducción

 

Habemus producto. Tu idea brillante es una realidad y ahora falta lo más importante: venderlo. 


No te voy a engañar, difícilmente te harás rico en esta fase… más bien al contrario. 

 

La fase de introducción suele ir ligada a una alta inversión en marketing y comunicación que nos permita dar a conocer nuestro producto, generar  latan famosa necesidad en nuestro público objetivo y validar nuestra estrategia. 

 

Y sí, he dicho estrategia, ya que sin ella será totalmente imposible conseguir nuestros objetivos ni tener una previsión de las posibles nuevas necesidades que vayan surgiendo a lo largo de esta etapa.


En esta etapa tendremos que poner especial atención a la medición de KPIs que previamente se hayan definido.

 

Deberemos seguir con atención los pasos de la competencia. 

 

Comprobar que nuestro público objetivo está respondiendo cómo habíamos previsto. 

 

Ajustar las estructuras de costes y precios. 

 

Comunicar y analizar los canales de venta, en fin, dar total seguimiento al comportamiento de nuestro producto en el mercado.

 

Llegados a este punto podrán pasar dos cosas: consolidamos nuestro producto y seguimos en una nueva etapa del ciclo o decidimos retirarlo del mercado.


Pero como a los lectores de este blog eso no les va a pasar, seguiremos explicando la siguiente fase. ¡A por ella!

 

 

Fase 3: Crecimiento

 

Si tu producto llega a esta fase puedes estar contento. ¡Más que contento!

 

Es el momento de empezar a consolidar beneficios, abrir nuevos mercados, dar la bienvenida a nuevos públicos… ¡es el momento de hacer crecer tu producto!


Sin embargo, no todo es maravilloso. El éxito siempre viene acompañado de posibles riesgos en forma de competencia y por eso la estrategia seguirá siendo un pilar indispensable durante esta etapa. 


Te voy a contar un secreto: NO HAY SECRETO

 

Sólo a través de la reinversión constante podrás alargar esta etapa antes de consolidarte en la siguiente.

 

Y un consejo, no mueras de éxito. 

 

Un crecimiento descontrolado puede llevarte a no controlar la propia gestión del proceso y llevar el proyecto al fracaso por no poder satisfacer la demanda y exigencias del mercado.

 

Crecer está bien siempre y cuando tengas el control.

 

Si lo consigues estarás preparado para la siguiente fase.

 

 

Fase 4: Madurez

 

La madurez es la etapa a la que todo producto quiere llegar. En ella el ROI (retorno de la inversión) y el CAC (coste de adquisición de clientes) se estabilizan y empezamos procesos de fidelización para abandonar el crecimiento exponencial.


Es un momento plácido en dónde las ventas son mayores, los márgenes de beneficio crecen y te muestras al mercado como un referente. ¡Qué bonita la madurez!


Sin embargo, no todo el trabajo está hecho. ¡Ya me gustaría a mí!

 

El desafío en esta etapa es mantener a largo plazo los resultados, responder a las demandas del mercado, vigilar los precios de la competencia, reducir costes de producción para estabilizar los procesos… 

 

Seguramente todas las grandes marcas que conoces se encuentran en esta fase y el ejemplo más claro es Coca-Cola. 

 

¿Por qué siguen realizando publicidad y marketing si son el número uno del mercado? 

 

Pues porque saben que ni siquiera ellos son eternos y que la única manera de prolongar su éxito es seguir mostrándose presentes con su producto y con novedades que agiten el mercado (bendito verano en el que probé la Cherry Coke).

 

Sin embargo, si esta etapa durase para siempre no hablaríamos de ciclo. Todo lo que empieza, tiene un final.

 


Fase 5: Declive

 

Madurar es también saber decir adiós. Y así es como damos paso a la siguiente y última fase.


Todo producto está condenado a desaparecer del mercado. Detectar cuándo empieza esta fase para preparar su final será parte de la estrategia y nos servirá para no perder todo lo conseguido hasta el momento. De hecho estamos hablando de la etapa más peligrosa si no se tiene un control sobre ella.


Los motivos por los cuáles un producto entra en declive pueden ser varios, pero los más habituales suelen ser la falta de actualización o la no modificación del producto desde su lanzamiento, la obsolescencia del mercado o el cambio en las necesidades de tus compradores.


Un claro ejemplo de fases de declive podemos encontrarlos en los productos tecnológicos, como por ejemplo en el disquete (hola generación Z, buscad en Google lo que es esto y vais a flipar), el CD-ROM y el USB. Todos son productos que pasaron divinamente por las cinco fases hasta llegar a su declive por obsolescencia del mercado.

 

Sin embargo, también podemos pecar de acortar la fase de madurez si no somos capaces de diferenciar entre declive y situación de mercado desfavorable. Con un control de las métricas adecuadas nos será más fácil la toma de decisiones y diferenciar lo importante de lo urgente, así como adelantarnos a los problemas para evitarlos.

Y ahora que ya conoces todas las fases del ciclo de vida de un producto, déjame que te dé tres consejos para alargarlas.

 

 

Consejos TOP para alargar las fases del ciclo de vida de un producto



Relanzar un producto puede parecer una locura y más teniendo en cuenta los costes de esta fase. Sin embargo, rectificar y saber identificar el error a tiempo puede ser la clave de una mejor salud para tu producto en las siguientes fases. Que se lo pregunten al primero que sirvió una Coca-Cola caliente y decidió que el producto debía ser refrigerado.



Actualizar tu producto puede convertirse en tu salvación. Dedicarás esfuerzos mayores a las fases de desarrollo pero conseguirás darle muchas vidas a un producto que ya dispone de un mercado. El mayor exponente de este modus operandi es el gigante Apple.



Crear hábitos de consumo. Nada consolida mejor un producto que convertirlo en un hábito para el consumidor. Si eres capaz de trasladar esa idea dentro de un mercado, tu fase de madurez durará tanto como seas capaz de imaginar. El ejemplo más claro serían las marcas de pasta dentífrica.

 


 

Si has llegado hasta aquí seguramente tengas mucho más claro lo que debes hacer para materializar tu idea y consolidarla en el mercado. Te invito a un último ejercicio y a que me dejes la respuesta en los comentarios. 

 

¿Cómo te imaginas el declive de Coca-Cola? ¿Qué pasará en el mercado para que el producto acabe su ciclo? ¿Cuándo crees que pasará?

Te leo en los comentarios, my friend.

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    2 Comentarios

    1. Jaxx dice:

      ¡Yo creo que Coca-Cola ya está en declive! El aumento de consciencia sobre alimentación saludable y los impuestos sobre el azúcar han demonizado los refrescos como la Coca-Cola. De ahí su empujón a tope con la versión Coca-Cola Zero en estos últimos años 🙂

      1. Seguramente haya entrado en una fase de declive entendiendo las nuevas situaciones de mercado y viendo cómo está respondiendo a ellas con productos nuevos. Sin embargo, ¡ya quisiera yo el declive de Coca-Cola para mi producto Bajo mi punto de vista Coca-Cola sigue en una fase de madurez entendiendo también que es un producto que trabaja en un mercado global y que la situación de conciencia que tenemos en mente no es la misma que se da en África por ejemplo dónde Coca-Cola está desarrollando centros logísticos propios.
        ¡Gracias por tu comentario!

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