noviembre 11, 2020 Belén Atassi

A lo mejor alguna vez te has planteado la posibilidad de hacer un vídeo animado, ya fuera como herramienta de marketing o, simplemente, por diversión o algún tema personal.

 

Y te has encontrado con que no sabes muy bien cómo hacerlo. No sabes mucho de diseño gráfico, y piensas que gastarías demasiado tiempo para que, quizá, el resultado no fuera lo suficientemente bueno.

 

No te preocupes, we’ve been there too.

 

Sin embargo, el increíble avance tecnológico de este siglo ha permitido el desarrollo de una gran variedad de programas y plataformas para crear vídeos sin necesidad de tener conocimientos previos en diseño.

 

Esto quiere decir que ya no necesitas ser un profesional para crear contenido animado entretenido y relevante, que mole.

 

Si eres de las personas que se preguntan cómo puedes hacer vídeos animados sin tener conocimientos de diseño gráfico, entonces este post es para ti. A continuación, te enseñaremos paso a paso cuál es la mejor manera en la que puedes crear este tipo de contenido para tu web.

 

Pasos para crear vídeos animados sin ser diseñador

La imagen de portada está sacada de Shutterstock

Pasos para crear vídeos animados sin ser diseñador/a gráfico/a

 

1. Escoge el programa adecuado

 

Hay muchos programas que puedes usar.

 

En serio, muchos.

 

Tanto gratuitos como de pago, y que te permitirán producir vídeos animados de manera rápida y eficiente, sin necesidad de que seas un crack en la materia.

 

En realidad, el asunto no tiene mucho misterio; podrás hacerlo gracias a que dichos programas cuentan con un montón de plantillas y otros elementos pre-diseñados que te facilitan enormemente el trabajo.

 

Parece que es hacer trampas, pero no. Totalmente legal, te lo garantizo. Y los resultados son estupendos.

 

Algunas de las plataformas más utilizadas para estos fines son: Animation Studio, PowToon, Moovly, Wideo, Animaker, Rendeforet, etc. Algunas de ellas tienen funciones gratuitas muy completas, con las que puedes dejar volar tu imaginación y crear contenido de calidad.

 

captura de página principal de wideo.co/es/

 

¿Que no tienes mucha imaginación? No pasa nada, también podrás crear contenido de calidad. Y encima también puedes usarlas online, lo que te aportará numerosas ventajas, entre ellas:

 

  • Puedes usarlas en tu portátil sin necesidad de descargar ningún software, que normalmente tienen una interfaz más compleja (y, en la mayoría de los casos más cara).
  • Al poder utilizarlas de manera online, no ocupará espacio en tu disco duro. Más sitio para guardar imágenes de perritos (o lo que sea que te guste guardar en tu ordenador, no te juzgo).
  • Puedes trabajar desde cualquier parte del mundo. Lo único que necesitas es una conexión (medianamente estable) a internet.

 

Por eso, el primer paso para crear un vídeo animado sin tener ni papa de diseño gráfico es escoger la plataforma o programa que mejor se ajuste a tus necesidades y requerimientos.

 

En este sentido, lo suyo es que explores y te informes correctamente acerca de las distintas funciones y opciones que te ofrece cada uno de estos programas.

 

Si quieres, puedes consultar esta guía. Aquí te explican un poco cómo funciona cada programa y cómo sacarles el mayor partido posible.

 

 

2. Crea una cuenta en la plataforma de tu preferencia

 

Una vez que hayas escogido el programa o la plataforma con la que vas a trabajar, el siguiente paso será registrarte y crear una cuenta, ya sea gratuita o de pago.

 

Puede parecer una tontería, pero ten en mente que algunos de estos servicios estarán restringidos dependiendo de la modalidad de cuenta que escojas. Sea la que sea, al registrarte podrás tener acceso a un sinfín de funciones y opciones para crear tus propios vídeos animados.

 

Independientemente de la plataforma que escojas, el proceso de registro es fácil y rápido.

 

Lo único que tienes que hacer es seleccionar la opción de “registrarse” e ingresar tu información personal (como nombre, correo electrónico, fecha de nacimiento, etc.). Vamos, lo de siempre.

 

Como te he mencionado antes, puedes tener limitaciones si tu cuenta es gratuita. Por ejemplo, la mayoría de las plataformas permiten únicamente la creación de vídeos animados que pesen hasta 100 MB y que tengan una duración aproximada de 1-3 minutos.

 

No obstante, esto para empezar es más que suficiente.

 

 

3. Escoge plantillas y crea tu video

 

Ahora viene el momento de “las trampas” que no son trampas.

 

Como recordarás (y como podrás ver si ya has seguido los dos pasos anteriores), estos programas cuentan con una gran variedad de plantillas y funciones pre-establecidas que te permitirán crear vídeos animados.

 

Sí, a ti. Que pensabas que era imposible. ¡Pues no!

 

Una vez que te hayas registrado, comenzar a producir tu propio vídeo animado es tan sencillo como ir seleccionando las diferentes plantillas, elementos y funciones de tu preferencia.

 

El proceso consiste en ir colocando dichos elementos en una línea de tiempo que representa la duración de tu video, de tal forma que puedes unir funciones, agregar textos y ajustar la duración de cada animación.

 

Increíble, ¿verdad? Parece muy fácil.

 

Verás que de esta manera podrás personalizar tu video para que se ajuste perfectamente a tus necesidades, tus requerimientos y tus propios gustos personales. Gracias a las animaciones y diseños pre-establecidos, este proceso de creación es muy intuitivo y fácil, por lo que podrás obtener excelentes resultados en poco tiempo.

 

 

4. Descarga tu vídeo

 

Finalmente, una vez que hayas creado tu vídeo animado y estés satisfecho con el resultado, el siguiente paso será descargarlo y/o guardarlo en tu dispositivo. Al igual que el proceso llevado a cabo para el registro en la plataforma, descargar y guardar tu vídeo es tan sencillo como hacer click en el botón de “descargar” o “guardar”.

 

Te cuento esto, que suena tan obvio, por lo siguiente:

 

Ten en cuenta que las cuentas gratuitas tienen un límite de descarga, además que algunas plataformas agregan su logotipo o marca de agua en tu video animado. Lo siento, pero la mejor forma (o la más rápida) para librarse de ese molesto añadido es pagar.

 

En cualquier caso, ¡ya tienes tu vídeo animado! Ahora podrás compartirlo en YouTube, Vimeo, el grupo de WhatsApp de tu familia… ¡Donde quieras!

 

 

Ya sabes cómo hacerlo, pero… ¿por qué hacerlo?

 

Si has llegado hasta aquí, ya sabes cuáles son los pasos a seguir para ser capaz de producir un vídeo animado bastante decente.

 

Pero, quizá, todavía no estés 100% de si lo necesitas, si va a ser verdaderamente útil o si alguien va a tomarse la molestia de verlo.

 

Por este motivo, voy a darte varias razones de peso por las que hacer vídeos animados es una buena idea:

 

  • En primer lugar, está demostrado que, por estadística, la gente presta más atención al contenido audiovisual que al contenido escrito. Partiendo de esa base, ya es muy probable que tu vídeo capte la atención de bastantes personas.
  • En segundo lugar, muchas veces las animaciones facilitan mostrar o explicar algo que sería mucho más complejo con imágenes reales. Son perfectas para dar explicaciones visuales a conceptos difíciles.
  • Desarrollando lo anterior, si tienes una empresa y quieres que tus potenciales clientes entiendan bien de qué va o qué servicios ofrecen, un vídeo animado es una opción muy buena.
  • Por otro lado, muchos estudios afirman que el contenido en vídeo ayuda a aumentar las conversiones. Y no solo eso, sino que encima también son más efectivos que otras acciones de marketing como los banners estáticos.
  • Mejorarán tu SEO, ya que tu vídeo mantendrá a los usuarios en tu página web durante más tiempo y eso favorecerá al posicionamiento natural de la página.

 

 

El neuromarketing y los vídeos animados

 

¿Todavía no estás convencido? No deberías despreciar una técnica tan efectiva de neuromarketing

 

Es broma.

 

neuromarketing en el cerebro

 

Lo que sí es cierto es que los vídeos animados son un perfecto ejemplo de eso, el neuromarketing. Un concepto que suena un poco a ciencia ficción, pero que está muy relacionado con el marketing emocional (el que conecta con los sentimientos de los consumidores). Las animaciones funcionan y crean un vínculo con los espectadores porque a todos nos recuerdan, subconsciente o conscientemente, a los dibujos animados que veíamos de pequeños.

 

Yo, por ejemplo, era muy fan de Dartacán y los Tres Mosqueperros.

 

No te estoy diciendo que cuando veo un vídeo animado a estas alturas, me pongo a llorar recordando cuando veía episodios de Dartacán. Simplemente, y casi de manera involuntaria, ese vídeo capta nuestra atención y queremos verlo terminar.

 

Así somos. Es fascinante cómo funciona el cerebro, ese órgano del que sabemos todavía tan poco.

 

De esta manera, comprobarás que, si usas un vídeo animado como promoción o explicación de tus servicios para tu empresa, lo más probable es que crezcan tus ventas y tu engagement con los clientes.

 

¿Te animas a intentarlo?

 

 

Qué debería incluir tu vídeo animado

 

Bien, ahora ya estás convencido de que quieres hacer un vídeo animado para tu empresa, proyecto o incluso para proponerle matrimonio a tu pareja.

 

Pero surge otra incógnita… ¿cuál debe ser el contenido del vídeo?

 

Primero debes tener claro el objetivo. Si es para proponerle matrimonio a tu pareja, entonces tu objetivo está cristalino y no tiene más misterio, pero si es para tu empresa o proyecto, puede que este tema sea algo más difuso.

 

Plantéate qué quieres conseguir. Pongamos que tu objetivo es que quieres que se entiendan mejor los servicios que ofreces. En ese caso, tu vídeo girará en torno a la explicación didáctica.

 

Puedes hacerlo de muchas maneras. Entre ellas, encontramos:

 

  • Explicación directa. Simplemente, cuenta lo que haces mientras una animación lo ilustra.
  • Usa el storytelling. Esta es mi favorita, y la que mejor conecta con el espectador. Te cuento por qué.

 

El storytelling, como su propio nombre en inglés indica, es el arte de contar historias. A la gente le gustan las historias. Nos identificamos con los personajes y creamos vínculos con ellos. “Quizá, si al protagonista de esta historia, que se parece tanto a mí, le ha gustado este producto, a mí también me guste”.

 

Ponte en situación con este ejemplo: tienes una start-up que se dedica a enviar patatas con un mensaje personalizado de tu parte a la persona de tu elección (sí, existe). En ese caso, tu vídeo animado con storytelling podría tratar de lo feliz que se sintió una persona al recibir su propia patata con su mensaje personalizado.

 

¿Captas el concepto?

 

A mí, solo de pensarlo, me está dando envidia. Ojalá a alguien se le ocurra enviarme una patata personalizada.

 

Pero volvamos a ti.

 

Ahora solo tienes que aplicarlo a tu propio vídeo y escribir un guion.

 

Consejo: diseña un storyboard.

 

Para que no vayas a lo loco y directamente te pongas con el programa o software de tu elección, yo te recomiendo que primero hagas un storyboard.

 

ejemplo de storyboard en papel

 

Un storyboard es simplemente un esquema que luego puedes usar como apoyo a la hora de la creación del vídeo. Consiste en planear un poco cada escena, una vez que ya tengas el guion y sepas más o menos la estructura del vídeo.

 

Si lo haces de forma secuencial, luego, cuando te pongas con el programa, solo tendrás que “pasarlo a limpio”.

 

Puede parecer un rollo, lo sé, pero este pequeño esfuerzo previo puede facilitarte las cosas en gran medida más tarde.

 

Ten también en cuenta el audio del vídeo. Puedes estropear todo el efecto si el audio no se escucha con la suficiente nitidez o no se entiende bien lo que dice.

 

 

¿Quieres crear vídeos de mayor calidad?

 

Aunque sé que puedes obtener buenos resultados al diseñar tus propios videos animados, muchas veces puede ocurrir que necesites elementos más personalizados y profesionales para poder transmitir adecuadamente tus ideas.

 

O que, simplemente, no se te ocurra nada lo suficientemente bueno para el guion de tu vídeo o no sepas exactamente por dónde cogerlo.

 

En estos casos, lo mejor es que cuentes con la ayuda de productoras o agencias profesionales dedicadas a la creación de este tipo de contenidos.

 

Hay agencias, como The Video Valley, que producen vídeos animados a un bajo costo y obteniéndose resultados de alta calidad. Así, contar con este tipo de profesionales no solo te ahorrará tiempo y esfuerzo, sino que también te permitirá obtener mejores resultados.

 

Si tu vídeo tiene muy, muy buena calidad, incluso podrías anunciarlo por televisión. Imagínate.

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