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Irene Garcia Breton

 

Si trabajas en marketing, negocio o producto, seguro que más de una vez te has encontrado con esa frase que da tanto respeto como “tenemos que hablar”: ¿Y cuál es nuestra cuota de mercado?

 

Respira. 

 

No hace falta que vuelques una hoja de Excel encima de la mesa como si estuvieras en la final de MasterChef de los datos. 

 

Vamos a verlo juntos, paso a paso, desde lo básico hasta las estrategias reales que te ayudan a subir tu cuota de mercado (o mantenerla sin sudar cada mes).

 

Eso sí: abróchate el cinturón, amigui, que aquí vienen porcentajes, fórmulas y confesiones de marcas que pasaron de “¿alguien nos ve?” a “hola, líder del mercado”.

 

 

Seguro que te interesa:

 

 

cómo calcular tu cuota de mercado

 

Qué es la cuota de mercado

 

La cuota de mercado (o market share, si te quieres poner internacional como hago yo en todas las calls que tengo con diferentes stakeholders) es el porcentaje del mercado que pertenece a tu marca dentro de un sector, categoría o segmento.

 

En plan simple, para los que no quieren pensar demasiado: si el mercado es una pizza (vegana), la cuota de mercado es el trozo que te estás comiendo tú. 

 

Y sí, como podrás comprobar, hay sectores donde algunos se llevan la pizza entera, otros se conforman con una porción finita, y otros están intentando cortar un trozo sin que se les desmorone el queso (vegano, repito).

 

¿Y para qué sirve la cuota de mercado? Pues para responder preguntas como:

 

  • ¿Qué tan grande / importante es mi marca respecto a los competidores?
  • ¿Estoy creciendo… o simplemente sobreviviendo?
  • ¿Dónde tengo oportunidades o amenazas reales?

 

Entender la cuota de mercado es absolutamente clave para tomar decisiones que no dependan solo del instinto (“creo que nos va bien”) sino de datos reales (“espera, que somos el 12,4 % del segmento”).

 

 

Tipos de cuota de mercado

 

Aquí es donde la cosa se afina un poco más. No solo existe una cuota de mercado, cari, sino varias formas de medirla. Las vemos.

 

 

➡️ Cuota de mercado total o absoluta

 

Es la clásica: tu porcentaje sobre todas las ventas del mercado.

 

Si vendiste 5 millones y el mercado total movió 100 millones → 5 % del mercado.

 

Es la referencia más habitual para presentaciones, equipos directivos y egos profesionales (hehehe).

 

 

➡️ Cuota de mercado relativa

 

Aquí no miras TODO el mercado, sino a tu principal competidor.

 

Es una especie de “ratio de fuerza” que te dice si eres David, Goliat o el que está mirando desde la grada.

 

Ejemplo:

 

  • Tú: 10 % del mercado
  • Competidor líder: 20 %

 

Tu cuota relativa es el 0,5 → significa que eres la mitad de grande que él.

 

Si es mayor que 1, vas por delante. Si es menor, vas por detrás.

 

 

➡️ Cuota de mercado por segmento o categoría

 

Es la joya para los marketers modernos (aka todos nosotros).

 

Aquí no mides tu cuotaza en todo el universo, sino en un segmento concreto:

 

  • cuota en ecommerce
  • cuota en jóvenes de 18-24
  • cuota en servicios premium
  • cuota en snacks saludables, etc.

 

Esto te deja ver dónde eres realmente fuerte (aunque seas pequeño globalmente) y dónde puedes crecer más.

 

 

Cómo calcular la cuota de mercado paso a paso

 

Take a deep breath. 

 

No necesitas una calculadora científica de las que se usaban en bachillerato (¿recuerdas BOOBS?). Con esta guía, lo calculas hasta con una hoja de Google Sheets medio rota.

 

 

▶️ Fórmula básica para calcular la cuota de mercado

 

La fórmula universal que aparece en todos los manuales y presentaciones es esta:

 

Cuota de mercado (%) = (Ventas de la empresa / Ventas totales del sector) × 100

 

Con esta ecuación, puedes calcular la cuota por ingresos, unidades vendidas o cualquier otra métrica común del sector.

 

 

▶️ Ejemplo práctico de cálculo de cuota de mercado

 

Supongamos que tienes un ecommerce de alimentación saludable (sí, de esos que venden “galletas sin culpa”, aunque todos sabemos que nos comemos la caja entera igualmente).

 

  • Tus ventas anuales: 2,5 millones
  • Ventas totales del sector de alimentación saludable online: 50 millones

 

Cuota de mercado = (2,5 / 50) × 100 → 5 %

 

Ese 5 % es tu parcela de pizza (todos conmigo: veeegaaanaaaa) en este mercado tan competido.

 

Si calculas la cuota relativa:

 

  • Competidor líder: 10 %

Tu cuota relativa = 5 / 10 = 0,5

 

Estás justo a mitad de camino del número uno.

 

 

▶️ Fuentes de datos para medir tu cuota de mercado

 

Aquí viene la parte peliaguda: ¿de dónde saco yo los datos del sector?

 

 

>> Datos internos (easy peasy, los tienes todos)

 

  • Ventas propias
  • Volumen de clientes
  • Métricas de canal (ecommerce, offline, distribuidores)

 

 

>> Datos externos (aquí hay que empezar a investigar)

 

  • Informes sectoriales (Statista, Nielsen, Kantar, Euromonitor)
  • Estudios de asociaciones profesionales
  • Datos públicos de organismos oficiales
  • Investigación de mercado (encuestas, paneles, informes ad-hoc)

 

 

▶️ Herramientas de benchmark y analítica (toca apoquinar, baby)

 

✨ Google Trends

 

Permite analizar cómo cambia el interés de búsqueda sobre un tema, marca o categoría en Google. 

 

No mide ventas, pero sí la demanda relativa. Es útil para identificar tendencias, comparar competidores y detectar estacionalidad. Un buen proxy para estimar share of search.

 

 

✨ Semrush / Ahrefs

 

Ambas son herramientas avanzadas de SEO que permiten medir visibilidad orgánica, volumen de palabras clave, backlinks y tráfico estimado. 

 

Muy útiles para comparar tu presencia digital con la competencia. 

 

El share of search que ofrecen suele correlacionar con cuota real en mercados digitales.

 

 

✨ SimilarWeb

 

Ofrece estimaciones de tráfico web, canales de adquisición, tiempo en página y comparaciones entre webs competidoras. Ayuda a ver quién lidera el mercado digital en visitas, engagement o captación. Súper útil para ecommerce o SaaS.

 

 

✨ Paneles B2B sectoriales

 

Son paneles especializados que recopilan datos de ventas reales de distribuidores, retailers y fabricantes. 

 

Suelen estar presentes en sectores como alimentación, cosmética, tecnología o farmacia. 

 

Ofrecen una visión más precisa del volumen total del mercado y de la cuota de cada marca.

 

 

✨ Marketplaces (para ecommerce)

 

A través de herramientas internas o externas, permiten ver rankings de ventas, productos más vendidos, valoraciones y volumen estimado por categoría. Muy útil para ecommerce, sobre todo si compites directamente ahí. 

 

Algunos nichos pueden calcular su cuota solo en marketplace, como “cuota en Amazon”.

 

La clave es cruzar varias fuentes y no casarte con un único dato: un informe mal interpretado puede hacerte creer que eres líder del mercado… cuando en realidad solo lideras tu barrio.

 

 

Errores comunes al calcular la cuota de mercado

 

Si quieres evitar que te desmonten la presentación en una reunión (o peor: que te equivoques delante de la CEO), cuidado con estos clásicos:

 

 

❌ Usar muestras sesgadas

 

Uno de los clásicos: basar el cálculo únicamente en datos de un único canal. Por ejemplo, si miras solo tus ventas online y las comparas con el total del mercado offline + online, tu cuota saldrá distorsionada.

 

Este error suele aparecer cuando las empresas se enfocan demasiado en el canal que mejor conocen, olvidando que el mercado real es un ecosistema mucho más amplio.

 

Lo ideal es reunir datos de todos los canales relevantes: retail, ecommerce, distribuidores, marketplaces… Si tu visión del mercado se queda corta, tu cuota también.

 

 

❌ Trabajar con datos desactualizados

 

La cuota de mercado es una foto de un momento concreto. Si usas datos de hace un año en un sector que cambia rápido (ecommerce, tecnología, alimentación saludable…), el resultado será poco fiable.

 

Los mercados evolucionan, aparecen nuevos jugadores o cambian los hábitos de compra, así que apoyarte en datos viejos es como conducir mirando el retrovisor.

 

Actualiza siempre tus fuentes. Y si no hay datos recientes, al menos contrasta varias estimaciones para acercarte lo máximo posible a la realidad actual.

 

 

❌ Confundir cuota con crecimiento

 

Puedes crecer en ventas… y aun así perder cuota de mercado. Whaaaat?

 

Esto ocurre cuando el mercado total crece más rápido que tú. Por ejemplo, si aumentas tus ventas un 15 %, pero la categoría crece un 30 %, tu cuota bajará.

 

Este error pasa mucho en presentaciones internas, donde se celebra el crecimiento absoluto sin mirar el contexto. Siempre compara tu evolución con la del mercado para saber si realmente estás ganando terreno.

 

 

❌ No segmentar bien los datos

 

Calcular solo la cuota global puede esconder realidades importantes. Puedes tener una cuota del 3 % en el total del mercado… pero del 25 % en un segmento clave (por ejemplo, clientes jóvenes o compras recurrentes).

 

Las decisiones estratégicas no deberían tomarse solo con una métrica general: segmentar te ayuda a encontrar tus fortalezas reales.

 

Analiza por categoría, canal, territorio, buyer persona o ticket medio. Cuanto más seccionado, más oportunidades verás.

 

 

❌ Inflar el tamaño del mercado total

 

La cuota es un porcentaje, y el denominador importa más de lo que parece. 

 

Muchas empresas calculan mal el tamaño del mercado (o lo definen de manera demasiado amplia) y eso reduce artificialmente su cuota.

 

Si compites solo en “snacks saludables veganos”, no tiene sentido compararte con todo el mercado de snacks del mundo mundial.

 

Define bien cuál es tu mercado real. Ni más grande para hacer bonito, ni más pequeño para presumir.

 

 

❌ Fijarse solo en ventas y olvidar las unidades

 

Calcular cuota solo en términos de ingresos, sin revisar las unidades vendidas.

 

En mercados con grandes diferencias de precio entre productos, puedes tener una cuota alta en facturación, pero muy baja en unidades… o al revés.

 

Analizar ambos puntos te permite entender el comportamiento real del consumidor: ¿te compran menos pero más caro? ¿O mucho volumen a bajo precio? Cambia completamente la estrategia.

 

 

❌ Compararte únicamente con el competidor líder

 

Otro error típico es poner el foco solo en “ganarle al número uno”.

 

Pero muchos mercados están formados por decenas de competidores relevantes. Solo mirar al líder puede hacerte creer que estás cerca… mientras estás perdiendo cuota frente a otros jugadores más pequeños pero más rápidos.

 

Construye comparativas completas: top 3, top 5 o incluso top 10, según el sector. La cuota de mercado es una foto panorámica, no un selfie.

 

 

❌ No revisar el impacto de los precios y promociones

 

Un aumento puntual de ventas (y, por tanto, de cuota) puede deberse únicamente a descuentos agresivos, promociones temporales o campañas estacionales.


Si no lo tienes en cuenta, puedes interpretar que “estás creciendo en cuota”… cuando en realidad es un espejismo que desaparecerá el siguiente trimestre.

 

Analiza la cuota junto a indicadores como margen, rentabilidad por producto, elasticidad de precio o recurrencia. Un pico de cuota no siempre es una victoria estratégica.

 

 

Qué te dice (y qué no) la cuota de mercado sobre tu marca

 

La cuota de mercado es útil, pero no lo explica todo. No es el horóscopo del marketing, aunque a veces lo parezca.

 

 

➡️ Interpretar correctamente los resultados

 

La cuota de mercado tiene algo de espejismo: a simple vista parece un dato clarísimo (somos el 18 % del mercado), pero cuando te acercas descubres que ese porcentaje puede significar muchas cosas distintas. 

 

A veces es una gran noticia. A veces es una alerta. Y otras veces simplemente confirma lo que ya intuías… pero con números.

 

Vamos por partes.

 

 

⏺️ Cuando tu cuota de mercado es alta

 

Una cuota alta suele interpretarse como un síntoma de fortaleza competitiva. Y no es mentira: normalmente significa que tu marca está bien posicionada, que los consumidores te eligen de manera preferente y que tienes más presencia (y probablemente más poder de negociación) que la mayoría de tus competidores.

 

Pero (y aquí viene la letra pequeña) una cuota alta también puede esconder otros fenómenos menos glamurosos:

 

 

❌ Dependencia de un mercado maduro:

 

En muchos sectores, quien lidera lo hace porque lleva años ahí, no porque esté innovando. Esto puede ser cómodo a corto plazo, pero también peligroso: cuanto más madura está la categoría, más difícil es crecer sin comerte a los demás… y más fácil es que llegue alguien nuevo a romper las reglas.

 

 

❌ Costes elevados para mantener esa posición:

 

Ser líder sale caro. Más inversión en marketing para no perder visibilidad, más promociones, más presión en distribución, más recursos en producto… 

 

Una cuota alta puede estar sostenida por una maquinaria que quema presupuesto a la velocidad de un coche de Fórmula 1.

 

 

❌ Riesgo de estancamiento:

 

Muchos líderes se relajan. Piensan “somos los primeros, está todo hecho” y bajan la guardia. Cuando se dan cuenta, ya hay tres marcas jóvenes comiéndoles terreno por los lados. La cuota alta no te protege para siempre: solo te da un punto de partida más cómodo.

 

En resumen: una cuota elevada es buena, sí, pero solo si la acompañan innovación, márgenes sanos y una estrategia que no viva del pasado.

 

 

⏺️ Cuando tu cuota de mercado es baja

 

Aquí viene lo sorprendente: una cuota baja no siempre es una mala noticia. De hecho, puede ser todo lo contrario dependiendo de cómo interpretes el contexto.

 

 

✅ Puede que estés en un mercado nuevo donde nadie tiene “cuota real” todavía:

 

Cuando se lanza una categoría nueva (alimentación plant-based, IA aplicada a X, nuevos formatos de cuidado personal…), es normal que ninguna marca supere el 5 % o 10 %. En mercados emergentes, las cuotas pequeñas son el estándar.

 

 

✅ Puede tratarse de un nicho con márgenes altos:

 

Hay negocios que nunca aspiran a tener el 30 % del mercado porque no tiene sentido: venden a un segmento premium, muy concreto y muy rentable. Aquí la cuota no importa tanto como la rentabilidad y la calidad del cliente.

 

 

✅ Puede significar que estás creciendo más rápido que la media:

 

A veces eres pequeño simplemente porque acabas de empezar… pero estás creciendo al 50% anual mientras los demás están estancados. Esa tendencia vale mucho más que un número estático. La cuota baja hoy puede ser una cuota media o alta mañana si mantienes el ritmo.

 

En resumen: cuota baja no es igual a “estamos mal”. Cuota baja significa “vale, ¿y qué estamos haciendo con esto?”. Puede ser una oportunidad disfrazada.

 

 

⏺️ Entonces… qué debo mirar realmente?

 

La cuota de mercado es un indicador, no un veredicto. Sirve para entender dónde estás dentro del mapa competitivo, pero solo tiene sentido si la lees con contexto:

 

  • ¿Cómo está evolucionando tu categoría?
  • ¿Qué están haciendo tus competidores?
  • ¿Tienes margen, retención y crecimiento sano?
  • ¿Tu cuota sube por mérito propio… o por caída de los demás?
  • ¿Estás ganando presencia en los segmentos correctos?

 

La cuota te dice cuánto, pero no te dice por qué. Y ahí está la diferencia entre una marca que presume de porcentajes y una marca que crece de verdad.

 

 

➡️ Diferencia entre tener cuota alta y tener rentabilidad

 

La confusión entre “cuota alta” y “rentabilidad” es uno de los clásicos del mundo del marketing. Es esa situación en la que alguien en una reunión dice: “Somos líderes de mercado” y tú, que has visto las hojas de Excel, piensas: “Sí, líderes… pero con los bolsillos vacíos”.

 

Porque sí: liderar un mercado no significa necesariamente ganar dinero. De hecho, hay sectores donde ser líder es casi una maldición contable.

 

La cuota de mercado se centra en volumen: cuánto vendes, qué trozo del pastel te llevas, cuánta presencia tienes frente a otros.

 

La rentabilidad se centra en beneficio: cuánto te queda después de pagar producto, logística, marketing, distribuidores, almacén, operaciones y las campañas que justifican la cuota en primer lugar.

 

Y aquí es donde empiezan los matices interesantes:

 

 

-Puedes vender muchísimo y ganar poquísimo

 

Esto pasa en sectores con márgenes muy ajustados (alimentación, moda low-cost, electrónica…), donde liderar suele implicar precios bajos, promociones agresivas y una presión constante para mantener visibilidad.

 

Resultado: cuota enorme, beneficios microscópicos.

 

 

-Puedes vender poco y ganar una barbaridad

 

Las marcas premium o nicho trabajan con volúmenes más modestos, pero con tickets altos, fidelidad elevada y costes controlados.

 

Menos clientes, más rentabilidad. La cuota de mercado aquí no es el KPI estrella: lo es el margen.

 

 

-Puedes liderar “por obligación”

 

Algunas marcas mantienen una cuota alta porque dependen de ella para sobrevivir. Pierden margen, pero necesitan volumen para negociar mejor con proveedores, para amortizar su estructura o para mantener un posicionamiento histórico.

 

Es casi una trampa: no pueden bajar cuota porque comprometerían todo el modelo.

 

 

-Puedes tener una cuota atractiva… pero insostenible

 

Muchos crecimientos de cuota vienen por promociones temporales, descuentos o campañas caras. Si la rentabilidad no acompaña, esa cuota es un espejismo.

 

Subiste rápido, sí. Pero caerás igual de rápido en cuanto quites el pie del acelerador.

 

Por eso, una cuota alta solo es “buena” si va acompañada de márgenes sanos, ticket medio sólido, retención fuerte y un modelo que puede escalar sin quemar dinero.

 

En resumen: cuota es “cuánto vendes”; rentabilidad es “si te compensa venderlo”. Y sin la segunda, la primera sirve de poco.

 

 

Cómo comparar tu cuota con la competencia

 

Compararte solo por cuota de mercado es como compararte solo por número de followers: te puede servir para inflar el ego, pero no te cuenta la historia completa.

 

La cuota es una pieza del puzzle competitivo, pero para entender realmente dónde estás (y hacia dónde deberías moverte) necesitas otras métricas que aporten contexto.

 

Aquí van algunas que deberías tener siempre cerca:

 

 

▶️ Benchmark real (análisis competitivo completo)

 

Esto no va de mirar solo “cuánto venden los demás”, sino de entender cómo lo hacen, en qué invierten, qué canales dominan, qué productos impulsan su crecimiento y dónde tú estás (o no estás) compitiendo.

 

Un benchmark bien hecho revela vacíos donde puedes crecer, categorías que están saturadas y áreas donde tus competidores están ganando terreno sin que lo notes.

 

 

▶️ Share of voice

 

No mide ventas, sino visibilidad: cuánto ocupa tu marca en medios, publicidad, redes, menciones o conversación respecto al resto.


En sectores donde la decisión de compra se ve influida por la exposición (belleza, alimentación, fitness, tecnología), una marca con mucha cuota suele tener también un share of voice elevado.

 

Pero si tienes cuota baja y un share of voice alto… eso es una señal clara de que estás construyendo futuro.

 

Si quieres saber más sobre el share of voice, te recomiendo este artículo.

 

 

▶️ Share of search

 

Una de las métricas favoritas del marketing moderno.

 

Es básicamente el porcentaje de búsquedas de tu marca respecto a las de la competencia.

 

Lo potente de esta métrica es que predice cuota de mercado en muchos sectores y se correlaciona con ella en mercados digitales.

 

Si tu share of search sube, tu demanda también. Y eso suele anticipar crecimiento real.

 

 

▶️ Penetración de mercado

 

Indica cuántas personas de tu público objetivo te compran al menos una vez.

 

Puedes tener una cuota alta, pero una penetración baja, lo que significa que tu negocio depende demasiado de unos pocos clientes muy fieles.

 

Y al revés: una penetración alta con cuota baja puede indicar un mercado fragmentado o mucha rotación.

 

 

▶️ Retención y repetición (lo que de verdad te sostiene)

 

La cuota puede subir porque hiciste una campaña brutal.

 

Pero la retención te dice si ese crecimiento se sostiene.

 

Una marca que conquista cuota pero pierde clientes cada mes no está creciendo: está reemplazando, y eso es carísimo.

 

En definitiva:

 

  • La cuota te dice dónde estás hoy.
  • Estas otras métricas te cuentan si podrás seguir ahí mañana.
  • Compararte bien es comparar dos fotos: la del presente (cuota) y la del movimiento (tendencia).

 

 

Estrategias para aumentar tu cuota de mercado

 

Aumentar la cuota de mercado no es un sprint, es más bien una carrera de fondo con obstáculos, giros inesperados y algún que otro competidor que aparece sin avisar. 

 

No existe una única fórmula mágica, sino un conjunto de palancas que, combinadas, te permiten avanzar poco a poco hasta ocupar un espacio más grande en tu categoría.

 

Aquí te dejo las estrategias más efectivas, explicadas con calma y sin humo.

 

 

✨ Innovación y desarrollo de producto

 

La innovación es la gasolina que impulsa el crecimiento en prácticamente cualquier sector. 

 

No hablo solo de “inventar algo completamente nuevo”, sino de mejorar lo que ya existe, resolver una necesidad que el mercado no había detectado o redefinir la categoría donde compites.

 

 

>> Por qué funciona

 

Cada vez que introduces un nuevo producto, una nueva versión o incluso un nuevo enfoque de comunicación, estás abriendo una puerta para atraer a consumidores que antes no te consideraban. 

La innovación funciona como un imán que reposiciona la marca y amplía tu relevancia.

 

 

>> Ejemplos reales que lo demuestran

 

  • Apple transforma sus propias categorías cada pocos años. No es solo que vendan más (que lo hacen), es que reinventan lo que significa ser competitivo en ese mercado.
  • Netflix pasó de alquilar DVDs a streaming, y del streaming a convertirse en una productora global. ¿El resultado? Subió cuota creando un modelo completamente nuevo.
  • Pepsi, en plena guerra interminable con Coca-Cola, lanzó líneas diferenciadas como Pepsi Max o Pepsi Twist, captando segmentos concretos del mercado que su competidor no estaba cubriendo tan bien.

 

 

>> Qué puedes hacer tú


– Mejorar un producto existente.
– Crear una variación para un público nuevo.
– Introducir funcionalidades o formatos que resuelvan fricciones reales.
– Mantenerte cerca del consumidor para detectar oportunidades antes que los demás.

 

Cuando innovas con sentido (y no solo por moda), tu cuota de mercado se mueve.

 

 

✨ Expansión de mercado y diversificación

 

A veces no necesitas cambiar el producto, sino ampliar dónde, cómo o a quién lo vendes. 

 

Esta es, probablemente, la estrategia más directa para aumentar cuota: entrar en nuevos territorios sin dejar de funcionar en los que ya dominas.

 

 

>> En qué consiste

 

  • Expandirse a nuevos segmentos demográficos.
  • Abrir nuevos canales de venta (ecommerce, marketplaces, retail…).
  • Entrar en geografías donde la categoría aún está poco desarrollada.
  • Crear líneas paralelas que complementan tu oferta principal.

 

 

>> Por qué funciona

 

Porque cada nuevo canal o segmento es un pedazo nuevo de pastel que antes no podías tocar. Yay!

 

Si tu sector está saturado, salir de él o abrir nuevas vías suele ser la forma más rápida de crecer.

 

 

>> Ejemplos

 

  • Zara no es líder solo por sus tiendas físicas, sino por cómo ha expandido su presencia online sin romper su ADN de marca.
  • HBO Max, tras décadas como servicio premium de TV, abrió cuota creando su plataforma digital y entrando en mercados donde antes no tenía presencia.
  • Oatly conquistó una categoría entera (bebidas vegetales) al diversificar en canales de hostelería, supermercados y retail.

 

 

>> Cómo aplicarlo tú

 

Pregúntate: “¿Dónde está mi público que aún no estoy alcanzando?”. A veces está en TikTok. A veces en Amazon. A veces en otro país.

 

 

✨ Estrategias de marketing y comunicación

 

Aquí entramos en terreno conocido para cualquier marketer: posicionamiento, diferenciación, campañas, contenido, presencia digital…


Pero ojo: una buena estrategia de comunicación no solo te hace más visible, también te hace más competitivo.

 

 

>> Por qué funciona

 

Porque el consumidor no compra lo que no conoce. Y no elige lo que no recuerda.

 

Más visibilidad = más consideración.

 

Más consideración = más ventas potenciales.

 

Más ventas = más cuota.

 

 

>> Qué entra en esta categoría

 

  • Branding y reposicionamiento.
  • Publicidad digital segmentada.
  • Campañas creativas que generan conversación.
  • Estrategias SEO para aumentar tráfico orgánico.
  • Contenido que educa y crea autoridad.
  • Colaboraciones con influencers, prescriptores o UGC.
  • Email marketing y automatización.

 

 

>> Ejemplos reales

 

  • Spotify ganó cuota apoyándose en campañas que conectaban emocionalmente con usuarios (“Spotify Wrapped”) y con un producto que invitaba a compartirse.
  • Glovo creció en España gracias a una estrategia de brand awareness constante, agresiva y memorable.
  • Tesla ganó cuota sin apenas invertir en publicidad tradicional… pero con una comunicación (y un CEO) que no podían evitar ser noticia.

 

 

>> Qué puedes hacer tú


Centrarte en ser memorable, no solo visible. El mercado está lleno de marcas que hablan, pocas que conectan.

 

 

✨ Experiencia de cliente y retención

 

Esta es probablemente la estrategia más rentable y menos sexy… hasta que ves los resultados.


Retener clientes es muchísimo más barato y más efectivo que captar nuevos, esto lo sabemos todes. Y cuando los retienes bien, recompran, recomiendan y elevan tu cuota sin que tú hagas nada “extra”.

 

 

>> Por qué influye en la cuota


Porque la cuota se construye acumulando clientes, no reemplazándolos constantemente.

 

Una marca con buena experiencia tiene un CLV más alto, una base de usuarios más estable y una capacidad mayor de resistir a competidores agresivos.

 

 

>> Cómo se mejora la experiencia

 

  • Atención al cliente ágil y humana.
  • Procesos de compra simples.
  • Políticas de devolución razonables.
  • Personalización real, no forzada.
  • Cuidado del packaging, el onboarding y el postventa.
  • Programas de fidelización inteligentes.

 

 

>> Ejemplos

 

  • Apple y sus ecosistemas cerrados.
  • Amazon Prime, donde la rapidez y conveniencia son parte de la experiencia.
  • Starbucks, que convirtió su experiencia de cliente en un estándar global.

 

Retener bien no solo te protege: te hace crecer.

 


 

La cuota de mercado es uno de esos indicadores que parecen sencillos pero esconden mucha chicha detrás. Te dice dónde estás, con quién compites y qué tan bien te estás moviendo en tu sector.

 

  • Calcularla te ayuda a tomar decisiones más inteligentes.
  • Interpretarla te permite evitar errores.
  • Y trabajarla (con estrategia, innovación y una experiencia del cliente que enamore) es lo que te permitirá crecer de verdad.

 

Eso sí: no te obsesiones. La cuota no es un fin en sí mismo, sino un resultado.

 

Cuida tu producto. Conoce a tu cliente. Diferénciate. Y mide. Mucho.

 

Y cuando la CEO vuelva a preguntar “¿cuál es nuestra cuota?”, podrás responder sin temblarte el pulso… y sin abrir veinte excels a la vez.

 

Ojo, y si necesitas aumentar tu cuota de mercado (que sé que sí), escríbenos y veremos juntos cómo podemos ayudarte.

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