noviembre 16, 2016 Irene Garcia Breton

Hoy vamos a reírnos un poco de todos los bloggers. Incluidas nosotras, of course. Que ya bastante mal está el mundo, necesitamos pasarlo bien y soltar alguna carcajada.

 

Los bloggers, estos personajes (que parecen de ficción) que habitan el mundo online, llenándolo de letras, imágenes y vídeos. Estas profesiones que los abuelos no entienden (ni nuestros padres ni tíos ni cuñados) que llevan unos años tan de moda.

 

Somos gente rara (hay que reconocerlo) pero, la gran mayoría de nosotros, la mar de simpáticos (siempre que no estemos escribiendo un post, pensando qué escribir en los siguientes posts, llorando delante de la pantalla en blanco, repasando las estadísticas de los últimos posts… ).

 

Eso sí, por mucho que lo pretendamos, no somos perfectos. Todos TODOS todos nosotros (menos yo*) cometemos algún pecadillo de vez en cuando. Nada, cositas sin importancia. Hablemos de ellos (para que veas que no eres el único que los comete).

 

*Ver el pecado de la soberbia

 

7 pecados capitales de blogger

 

Los 7 pecados capitales de un blogger que seguro que cometes

 

  • Avaricia

 

Lo quieres todo y lo quieres ya: que tu blog esté súper bien posicionado, tener 50.000 lectores diarios, 30.000 suscriptores en tu newsletter el primer mes, 45.000 shares de tus posts, 26.000 backlinks mensuales y 7.285€ mensuales de ingresos pasivos.

 

Yes. Yo también lo quiero. Pero todo esto cuesta, hay que trabajar mucho y muy duro para llegar a estas cifras (vale, a lo mejor me he pasado, pueden ser cifras más bajas, que también es un objetivo súper difícil).

 

Está muy bien marcarte unos goals avariciosos, pero no te pases o terminarás frustrándote y dejando de escribir. Hemos visto a muchos que les ha pasado. Y da mucha pena.

 

Sé consciente de que triunfar con tu blog cuesta tiempo, trabajo y dinero. No lo quieras todo YA o te deprimirás. Avisado quedas.

 

  • Pereza

 

La madre de todos los vicios.

 

Qué fácil es no escribir. Qué fácil es no publicar un día. Qué fácil es no programar tus posts en las Redes Sociales. Qué fácil es no trabajar en una estrategia de contenido y no crearte un calendario editorial.

 

Es súper, súper fácil, ¿verdad?

 

Cuesta muy poco no comprometerte y dejar las tareas pendientes para mañana. Cuando hice mi Erasmus, teníamos una filosofía muy marcada en nuestras venas: mañana mañana’s philosophy. Y oye, la seguíamos Españoles, Holandeses, Británicos, Italianos, Franceses, Estadounidenses, Turcos… ¡Eso sí que era vida!

 

Pero, lamentándolo mucho, esa época ya pasó y ahora soy una grown-up, con lo que “mañana mañana” ya no sirve. Hay que deshacerse de la pereza –aunque cueste- y empezar a hacerlo todo TODAY TODAY.

 

  • Gula

 

No sé si es necesario que hable de este pecado. Perdón, de EL pecado.

 

Crear una estrategia de contenidos = comer.

Pensar en un post = comer.

Escribir = comer.

Compartir el post = comer.

Publicar en redes sociales = comer.

Contestar comentarios = comer.

 

Es así. No lo digo yo. Está escrito en la Constitución.

 

Un blogger come MUCHO. Pero no come healthy, no señor. Come patatas fritas, donuts (veganos, por favor), chocolate (vegano), pipas y todo lo que se encuentre por delante (si te encuentras fruta normalmente haces como que no la ves).

 

Y es que ya te digo, el trabajo de un blogger es sinónimo a tener hambre.

 

  • Envidia

 

Y seguimos con los pecados capitales de un blogger. Agárrate fuerte.

Ufff cómo odiamos a ese blogger que está teniendo tanto éxito. A ese otro que acaba de ganar tal premio. A esa que le han hecho una entrevista en una súper publicación. A la otra que tiene un mínimo de 825 menciones en Twitter diarias.

 

El ser humano es envidioso por naturaleza. Y un blogger lo es más. No lo podemos evitar.

 

Pero hay que evitarlo. La envidia es uno de los peores pecados capitales porque sólo nos perjudica a nosotros. Por muchos mal de ojos que le hagas a otro blogger, el único que sufrirá vas a ser tú. Te consumirás por dentro. Llorarás de amargura delante de tu ordenador.

 

Alégrate por los logros de los demás. Felicítales (¡hasta puede que consigas entablar una nueva amistad!) y no te hagas mala sangre. Si todos hiciéramos lo mismo -al menos los bloggers- ¡qué happy flower blogosfera que crearíamos!

 

 

  • Ira

 

¿No te pones de mala leche cuando te quedas en blanco delante de una hoja en blanco? ¿O cuando tu post no recibe más de 500 visitas diarias? ¿O cuando nadie se suscribe a tu newsletter?

 

Nosotras sí -a veces, si más no- pero no le llamamos ira. Le llamamos “somos pasionales”, que quieras que no, queda mejor.

 

Eso sí, también somos de las que gritamos mucho pero se nos pasa a los tres segundos y volvemos a ser unos trozos de pan. Perro ladrador…

 

  • Lujuria

 

Quererlos a todos. Amarlos a todos.

 

No hablamos de sexo, si no de querer que todos los tipos de usuarios nos lean y les gustemos y se enamoren y quieran acostarse con nosotros. Ups, esto último no, que he dicho que no hablamos de sexo.

 

Un pecado capital del blogger es querer abarcarlo todo. Escribir para gustar a todo el mundo. Y esto, señorito pitiminí, es imposible.

 

Tienes que escoger un nicho y dirigirte a un tipo de público específico. Lo que llamamos Buyer Persona. Y tienes que tener claro que no todo el mundo amará tu contenido.

 

Y esto es bueno. Sólo tienes que gustar a las personas que forman tu target. ¿Los demás? A tomar viento.

 

A mi me da igual si este post no le gusta a mi amiga Sara, la trabajadora social. Me la trae bien floja. ¿Por qué? Porque ella nunca ha escrito un blog y no le interesa lo más mínimo el mundo del Marketing Online. Así que no he escrito este post pensando en ella.

 

No quieras todos, y más, y todos, y mucho más, y a ti, y a ti también… Céntrate en quien te interesa y pasa de los demás.

 

  • Soberbia

 

Por último, hablemos de la soberbia de los bloggers. Nos creemos mejores que los demás. I am the fucking best, bitch.

 

Los bloggers tenemos el ego bastante subido. Porque, seamos sinceros, ser blogger mola. Tener que explicar cada vez a qué te dedicas porque nadie lo entiende, mola –no digas lo contrario, que nos conocemos-. Que te digan “cómo mola eso de ser blogger, ¿no? Sin horarios, sin presiones, siendo tu propio jefe… ¡Eres lo más!”.

 

Y nos lo acabamos creyendo.

 

Es culpa de los demás. Yo soy perfecta.

 

 


 

Ahora te toca a ti, amigo. ¿Qué pecados cometes más? ¿Vas a ir al infierno bloggil? Si es así, nos vemos allí.

 

Déjanos un comentario con tus imperfecciones y comparte este posts si te ha gustado.

 

ACCEDE A
NUESTROS RECURSOS

¡CONVIÉRTETE EN UN CRACK DEL MARKETING ONLINE!

Consigue la MEGA GUÍA con 37 estrategias TOP
para aumentar tu lista de suscriptores POR LA CARA

    Posts relacionados

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    TE AYUDAMOS
    CON TU
    COMUNICACIÓN