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Cliente tóxico

6 señales de que estás lidiando con un cliente tóxico

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Uno de los peores males de la humanidad son, sin duda, los clientes tóxicos. Llegan sigilosamente, a paso lento y firme, y terminan convirtiendo tu vida laboral en un infierno plagado de dolores de cabeza, estiradas de cabello y estrés en forma de sarpullidos.

 

Lidiar con un cliente tóxico es una tarea ardua, solo apta para aquellos luchadores natos que se arman de paciencia para salir a batallar. Pero, ¿esta batalla vale realmente la pena? En ella no encontrarás la épica de GOT, ni la euforia propia de todo héroe mitológico. En lugar de eso, es posible que esta batalla termine llevándote a terapia, y te aseguro que no la pagarán tus clientes. Valora bien si tienes que aguantar ciertas cosas, o si es mejor alejarte de ellos asap y ser más pobre y más feliz.

 

Hoy voy a darte 6 señales que indican claramente que estás lidiando con un cliente tóxico. Porque, por desgracia nuestra, en la vida del autónomo comprobarás que estos clientes brotan como setas para convertirse en hortigas malditas que entorpecen tu camino y tu salud mental.

 

 

Cómo detectar que estás trabajando con un cliente tóxico

 

Es posible que, a menudo, termines conformándote y pienses que discutir con un cliente es normal. Pero una cosa es discutir puntualmente por un tema, y la otra es que el cliente te esté amargando la existencia. Descubrir si tu cliente es tóxico puede ser complicado, pero hay varias pistas que indican que esta relación tiene que cambiar (o terminarse) lo antes posible.

 

1. “Put a ring on it”

 

Seguro que esta historia te suena. El cliente lleva un tiempo tonteando contigo: te ha llamado varias veces, os habéis reunido algunas más, y has estado preparando una elaborada propuesta que te ha llevado días de trabajo.

 

Has invertido más tiempo en este cliente que con algún cliente que te paga, pero él sigue dándote largas y pidiendo más reuniones sin que se cierre nunca nada.

 

Sí, tiene miedo al compromiso.

 

Si ves que no hay manera de que el cliente se cierre, te recomiendo lo siguiente: dale un ultimátum. Dile claramente que no puedes seguir teniendo este tipo de relación si no se cierra ningún acuerdo porque eres una persona ocupada con otros trabajos y otros clientes.

 

Si quiere tu tiempo, que lo pague.

 

2. Tiene complejo de Casper

 

Seguro que también te has topado con este perfil. El típico cliente que en las reuniones está motivado, es atento, parece proactivo… pero que desaparece completamente del mapa una vez sales por la puerta de su oficina.

 

Este tipo de cliente suele tener la capacidad de ignorar tus emails y llamadas sin que le tiemble el pulso. ¿Que le mandas una propuesta de mejora? Te ignora. ¿Que le llamas? Te ignora. Hasta que llega el día en que también te ignora cuando tiene que pagarte las facturas.

 

Si tienes un cliente que tiene complejo de Casper, más vale que desaparezcas como él. No sigas trabajando si no te da feedback o si empieza a retrasar los pagos, porque es posible que nunca más vuelvas a saber de él.

 

Historia basada en hechos reales.

 

3. Te pone nuevo horario: 24/7

 

Este es uno de los puntos más importantes de todos. Tu horario laboral es limitado, y tienes que invertir tu tiempo en aquello que sea más productivo para tu empresa.

 

No puedes olvidar que tu tiempo es dinero, y que si un cliente te hace perder constantemente el tiempo, te está haciendo perder mucho money cash.

 

Un buen cliente tiene que ser una persona educada que respete tu tiempo y tu trabajo. Si el cliente te pide explicaciones un domingo por la tarde, te llama cada noche a las 22h, o no contempla que puedas disfrutar de un festivo, es que la cosa va mal.

 

Si como autónomo has conseguido la difícil tarea de montarte unos horarios de trabajo dignos, no consientas que nadie rompa con ellos. Deja muy clara cuál es tu disponibilidad y cíñete a ella.

 

4. El machirulo irrespetuoso

 

Muchos clientes se piensan que el hecho de estar pagando por un servicio les da una posición de superioridad que les otorga la licencia de hablar con el tonito que les da la gana.

 

Hay clientes que se piensan que pueden tratarte mal, y que tu vas a seguir a sus pies cumpliendo órdenes sin rechistar.

 

Que tu cliente te respete es imprescindible. Bien, que cualquier persona te respete es imprescindible. En este caso la decisión está totalmente en tus manos: ¿quieres aguantar esta relación tóxica y que tu autoestima mengüe? ¿quieres no sentirte respetado?

 

Es obvio que tú no te quedarás al lado de alguien que no te respete intentando que cambie, ¿no?

 

RUN

 

5. El que siempre quiere que el verde sea más verde

 

Hay algunos clientes que nunca serán felices, por mucho que hagas y por mucho que trabajes bien.

 

Este tipo de cliente siempre se quejará de todo lo que hagas y terminará pensando que toda acción es mejorable. Te pedirá que el verde sea más verde, o que el logo sea más grueso, pero más delicado.

 

Es normal y comprensible que todo cliente que paga por un servicio tenga grandes expectativas, lo que no puede hacer el cliente es cuestionar tu trabajo constantemente sin depositar confianza en lo que haces para él.

 

Para tener una relación sana con tu cliente, la confianza tiene que ser una constante en la relación. Es necesario que pueda decirte lo que opina, pero siempre teniendo en cuenta que tú eres el experto en la materia y que no puede desacreditar todo el trabajo que haces sin tener fundamentos.

 

6. El que quiere tres bragas a 1 euro

 

Imagina esta situación. El dentista te empasta un diente, sales para pagar y te dicen que el empaste cuesta 50 euros. Y tú, con la cara más larga que un día sin pan, le dices que solo quieres pagarle 20.

 

Si bien esta situación se presenta en tu imaginario como un acto surrealista, es exactamente la misma situación que se da cada vez que un cliente quiere regatear tu precio.

 

Como profesional, has establecido que un trabajo tiene cierto precio en función de las horas que necesitas para hacerlo y en relación de tu nivel de expertise.

 

Si un cliente empieza a pedirte que le rebajes todos los precios es mejor que valores si te conviene seguir trabajando con él. Poco valora tu trabajo aquel que te pide que bajes tu tarifa porque, al hacerlo, solo te está dando dos alternativas: que hagas el trabajo más rápido (y mal) o que inviertas más horas cobrando menos de lo que deberías.

 

Esto no es un mercadillo: si tu no valoras tu tiempo, nadie lo hará.

 

¿Cómo deshacerte de tu cliente?

 

Primero de todo contempla si este cliente supone una parte imprescindible de tu facturación para que tu empresa no se vea gravemente afectada.

 

Si económicamente puedes prescindir de él y decides que la mejor opción es deshacerte de tu cliente: ¡felicidades! Serás más libre, más feliz, y tendrás tiempo para encargarte de clientes que te respeten y te traten como es debido.

 

Al final, con lo que te conformas es con lo que te quedas, y es necesario que tengamos siempre esto en cuenta para tomar decisiones, personales o profesionales.

 

Si no sabes cómo comunicárselo, yo te animo a que seas sincero. Háblale sin tapujos y dile que vuestra relación no está funcionando y que no te apetece seguir trabajando en estas condiciones.

 

Decir la verdad es importantísimo para que las personas sean conscientes de que han actuado incorrectamente y asuman las consecuencias de sus actos.

 

Sé lo más profesional y educado posible, pero no escatimes en dar explicaciones. Sé firme y ten las cosas claras. ¿Lo que él responda? Ya no importa, porque tú ya has decidido deshacerte de él y de todo lo negativo que te aportaba.

 

Espero que estas 6 señales que indican que estás en una relación tóxica con un cliente te sirvan para tomar una decisión acertada. Piensa que, por encima de todo, está el respeto hacia ti mismo y hacia tu integridad. Si los demás no respetan esto, valora hasta que punto te conviene aguantar que te traten así.

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laura@oinkmygod.com

Laura Amanda tiene un nombre telenovelesco, hace pesas y escribir le gusta casi tanto como la pizza.

9 Comments
  • AvatarAvatarAvatar
    David García
    mayo 22, 2019 at 9:09 am

    Muy chulo el artículo. También está el que siempre sabe más que tu, el «cliente cuñado» xDD

    • OinkMyGodOinkMyGod
      OinkMyGod
      mayo 23, 2019 at 7:53 am

      Hahahahaha total!!!

    • AvatarAvatarAvatar
      Ana
      mayo 23, 2019 at 3:18 pm

      De estos son los que más hay! Sobre todo esos que no tienen ni idea de SEO y te dicen que «puedes elegir como keyword tal palabra» sin saber ni lo que es una keyword….

      • OinkMyGodOinkMyGod
        OinkMyGod
        mayo 23, 2019 at 3:33 pm

        Hahahahhahaa

  • AvatarAvatarAvatar
    Daniel
    mayo 23, 2019 at 11:22 am

    Mi tóxico estrella es el Casper, es increible la cantidad de ellos que hay.

    • OinkMyGodOinkMyGod
      OinkMyGod
      mayo 23, 2019 at 3:34 pm

      Demasiados…..

  • AvatarAvatarAvatar
    Manu
    mayo 24, 2019 at 4:24 pm

    Muchas gracias por el post, Laura.

    Nosotros hemos tenido un cliente que era una especie de mezcla de todos los que has comentado. Una auténtica pesadilla

    • OinkMyGodOinkMyGod
      OinkMyGod
      mayo 27, 2019 at 7:17 am

      Hahahahaha pesadilla antes de Navidad

  • AvatarAvatarAvatar
    cupo dolares
    noviembre 28, 2019 at 6:43 pm

    lo mejor es ponerse bajito, diriamos

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