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mindfulness en el trabajo

Mindfulness en el trabajo: cómo estar zen sin tener que ser hippy

Todos tenemos problemas: tenemos que pagar alquileres altos, el cambio climático nos jode los inviernos, la gente va a prisión por tuitear y tenemos mucho curro en el trabajo.

 

Puede que el Mindfulness no sea la solución a ninguno de estos problemas, pero seguro que te ayudará a estar más calmado. Todo el mundo lo practica. Opra Winfrey, Penélope Cruz o Pau Gasol confiesan dedicar varios minutos al día a la práctica de meditación mindfulness. La universidad de Harvard estudia los beneficios de esta práctica y mil libros te cuentan cómo convertirte en gurú zen.

 

Pero, ¿qué es el mindfulness y cómo puede ayudarte en el trabajo y en tu vida?

 

Foto de nuestros colegas de Shutterstock con un chico practicando mindfulness en la oficina. Pic by Fizkes

 

Trucos para practicar mindfulness en el trabajo

 

Mindfulness significa “atención plena”. Es decir: ser consciente. Practicar mindfulness implica prestar atención al momento presente, observándolo, pero sin juzgar.

 

Meditar con mindfulness consiste en estar “aquí y ahora”. No se trata de vaciar la mente y dejarla en blanco, se trata únicamente de observar cómo los pensamientos van y vienen, como si fuéramos los espectadores de nuestra propia cabeza.

 

¿Puedes practicar meditación sin ser un hippy en todas tus formas? Of course. Lo bueno de este tipo de meditación secularizada es que no contiene elementos esotéricos, o sobrenaturales, por lo tanto las mentes más científicas y racionalistas pueden llevarla a cabo sin problema y apreciar todos sus beneficios.

 

 

Y aquí es donde yo aparezco. Porque yo puedo no ser muchas cosas (como por ejemplo una cantante de ópera), pero escéptica lo soy un rato. Como ya debes saber, llevo varias semanas meditando (con el reto de meditación 30 días que lanzamos con Oink My God), y quiero contarte un poco cómo puedes aplicar la meditación mindfulness en el trabajo para ser más productivo, estresarte menos y descubrir todos sus beneficios.

 

¿Qué beneficios tiene practicar mindfulness en el trabajo?

 

El mindfulness tiene muchísimos beneficios:

-Reduce la ansiedad
-Te ayudará a determinar qué es importante y qué no
-Te ayuda a distraerte menos
-Te permite concentrarte mucho más
-Aumenta tu confianza
-Te aportará claridad y agilidad mental
-Ayuda a manejar mejor el estrés y la presión laboral

 

Yo, personalmente, añadiría otro beneficio más, que a nivel personal he notado mucho: te ayuda a dormir más rápido y más profundamente (aunque claro, por desgracia esto es algo que harás fuera de tu horario laboral).

 

Si aún no lo has puesto en práctica, supongo que empiezas a tener curiosidad por el tema. Por lo que voy a darte algunos consejos para que puedas empezar a practicar el mindfulness en el trabajo.

 

1. Empieza practicando solo 5 minutos

 

Para que la meditación sea efectiva, no es necesario que te pases 2 horas enteras meditando e intentando llegar al Nirvana. Puedes meditar donde quieras y cuándo quieras: antes de una presentación, durante tu comida o antes de encender el ordenador.

 

Esto es lo mismo que ir al gimnasio: empieza meditando poco y ve aumentando paulatinamente a medida que vayas cogiendo más experiencia en la observación de tus propios pensamientos.

 

2. Encuentra tu espacio

 

David Lynch suele escaparse de sus propios rodajes para encontrar una habitación silenciosa y dedicar unos minutos a meditar. Es ideal que tu también encuentres un espacio tranquilo para meditar (aunque quieras meditar solo 5 minutos) que esté alejado del caos y del ruido laboral.

 

Si puedes prever que te van a interrumpir intenta evitarlo al máximo para que tu sesión de meditación no se vaya al garete. Seguro que no quieres estar meditando y que entre un coworker GRITANDO ASÍ BIEN FUERTE Y PIDIÉNDOTE QUE RESPONDAS UN EMAIL.

 

 

¿Espacios posibles? La sala de reuniones, el sofá de la oficina, el balcón ¡o hasta el baño!

 

3. Escoge un mantra

 

Escoger un mensaje positivo y repetirlo puede ayudarte a que cale en el inconsciente y a que afecte positivamente en tu día.

 

Para escoger tu mantra puedes plantearte cuál es el objetivo de tu día. Imagina, por ejemplo, que tienes una súper reunión importantísima y que necesitas que te vaya de diez. En este caso, por ejemplo, puedes repetirte “soy una persona capaz, resolutiva y haré bien la reunión”.

 

4. Céntrate en tu respiración

 

Respirar no es solo para los yogis. Está científicamente comprobado que respirar lentamente y profundamente calma tu estado mental. ¿Lo positivo de esto? Que lo puedes hacer absolutamente en cualquier contexto: porque siempre estás respirando (¡ESPERO!).

 

Para que lo hagas más a conciencia puedes probar este ejercicio. Inspira mientras la figura se amplíe y expira cuando la figura se reduzca.

 

Relajante, ¿verdad? A mi, personalmente, me fascina mirarla, bien sexy que es:

 

 

5. No a la multitarea

 

Si hay alguna cosa común en todo entorno de trabajo es la multitarea: todos terminamos llevando a cabo cincuenta cosas al mismo tiempo como si fuésemos un pulpo con ocho cabezas. Ahora una llamada, ahora el correo, ahora comer un bocata y ahora decidir cómo titularé mi próxima newsletter o mi epitafio “Muerte por estrés”.

 

Eliminar la multitarea implica estar aplicando el mindfulness. Implica ser consciente de las acciones que estamos llevando a cabo en cada momento, de forma que podemos centrarnos mucho más en cada una de las acciones que realizamos en el trabajo.

 

Hacer muchas cosas al mismo tiempo puede parecer productivo, pero termina siendo justo lo contrario. Queriendo abarcar mucho, no estamos dedicándole el 100% de nuestro esfuerzo a nada en concreto.

 

6. Acepta las cosas que no se pueden cambiar

 

Seguro que más de una vez has oído esta frase (que yo me he apropiado como mantra porque me parece súper útil): “Si las cosas tienen solución ¿por qué te preocupas? Si las cosas no tienen solución, ¿por qué te preocupas?”.

 

Hay cosas que podemos cambiar, y cosas que no podemos cambiar. Y uno de los puntos más interesantes del mindfulness en el trabajo (y en la vida en general) es que debemos aceptar todo aquello que no podemos cambiar.

 

Por ejemplo, no te servirá de nada enfadarte con un compañero que llega tarde siempre, con un cliente que se va a la competencia o con alguien que está siempre borde si sus decisiones no dependen de ti.

 

7. Siente gratitud

 

Muchas veces los humanos tendemos a centrar más la atención en las cosas malas que nos pasan que en las cosas buenas.

 

Los contrastes en la vida son normales, pero debemos tener la capacidad de apreciar tanto los buenos como los malos momentos para obtener el equilibro necesario que nos de estabilidad emocional.

 

La gratitud es el antídoto perfecto para que los momentos positivos cobren realmente la importancia que se merecen: dar las gracias por lo que tienes y por lo que te pasa, y apreciarlo de forma real, tendrá un impacto directo en tu creatividad, salud, relaciones y trabajo.

 

Ser consciente de todo lo positivo que tiene tu vida (o tu trabajo) te ayudará a mejorar tu resiliencia y a neutralizar los pensamientos negativos de tu mente.

 

 

Si intentas llevar a cabo todas estas acciones que te propongo y ves que te está costando un poco, hay muchas aplicaciones móviles que te pueden ayudar a llevar a cabo tu meditación guiada.

 

Te dejo con algunas para que escojas la que más te guste:

 

Intimind
Headspace
Insigth Timer
Mindfullness Sci
Mindfullness Focus Now

 

Te animo muchísimo a que empieces a poner en práctica el arte del mindfulness. Ten paciencia y no te estreses cada vez que tus pensamientos se aloquen durante una sesión.

 

El mindfulness es interesantísimo porque, además de tener muchos beneficios hace visible el carácter burbujeante de la mente.

 

Por ejemplo, cuando estás intentando concentrarte en tu propia respiración para meditar, te das cuenta de que tu mente empieza a pensar en tu profesor de primaria, en las lentejas de tu abuela o en un perro que visto hace dos días meando en la calle.

 

La mente va de un lado a otro, y tú la observas simplemente, como si fueses otra mente observando a tu propia mente.

 

Tus pensamientos no paran nunca: pero muchas veces necesitamos encontrar una actividad como el tetris, el ganchet o la meditación, que nos lleve a centrarnos en un único acto, a focalizar toda nuestra atención y a ordenar, por un momento, todo el caos que a veces nos habita.

laura@oinkmygod.com

Laura Amanda tiene un nombre telenovelesco, hace yoga y stalkea a todo el mundo, sobretodo a las novias de los ex de las amigas.

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