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Las verdades ocultas que vive todo Community Manager

Las verdades ocultas de un Community Manager que nadie te cuenta

Ser Community Manager tiene muchas cosas positivas. Y, no nos engañemos, también muchas cosas negativas. Tenemos mil tareas que cumplir, un horario de trabajo que no termina nunca y la necesidad de organizarnos muy bien para no volvernos locos. Hoy, queridos amigos, estamos de confesiones.

Venimos a confesaros las verdades ocultas de un Community Manager, cosas que seguramente te habrán pasado si trabajas en este-nuestro querido y loco mundo. Pasen y vean.

 

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Las verdades ocultas de un community manager

Las verdades ocultas que vive todo Community Manager 

 

Querer comer bien… y terminar comiendo fatal

 

Estar todo el día delante del ordenador muchas veces implica no tener tiempo ni para hacer un break. Que sí, que todos sabemos que tenemos que descansar y comer mucha fruta y verdura. Pero amigos, a veces el trabajo nos sobrepasa y terminamos pidiendo en JustEat las mejores pizzas del barrio anexo.

 

En verano Hawaiana (odiamos la piña en la pizza) y en invierno algo picante para entrar en calor. Pero todo guarripelo. ¿Que no nos apetece pizza? Pues chino. Y nada de emplatados o retiros al parque. Todos hemos terminado comiendo a lo gorrino delante del ordenador mientras planificamos la programación semanal en redes.

 

Muy mal. Pero a veces, de vez en cuando, nos lo debemos a nosotros mismos.

 

 

Las verdades ocultas que vive todo Community Manager

Querer tener horarios… y terminar atendiendo llamadas de clientes all day all night

 

Hoy voy a terminar a mi hora. Mañana voy a empezar unos horarios decentes. Esta semana paso de responder a mis clientes a partir de las 21h. Aha. Repetirse constantemente este tipo de frases implica correr a coger el teléfono cuando cualquier cliente nos llama a las 23h de la noche pidiendo algún cambio.

 

¿Que se nos va de las manos? Pues sí. ¿Que tendríamos que fijar horarios? Pues también. Pero todos sabemos que esto es una locura y que, a veces, el manicomio queda demasiado lejos como para empezar el tratamiento.

 

 

 

Querer trabajar en la oficina… y terminar trabajando en pijama

 

Ir a dormir con la intención de levantarte pronto, ducharte y comprar un buen desayuno de camino a la oficina. La intención es lo que cuenta, ¿no?

 

Esta frase nos aligera un poco el peso de conciencia que tenemos cuando, en vez de cumplir lo que teníamos pensado, terminamos trabajando en casa, en pijama, y con los pelos a lo loco. Pero no pasa nada.

 

¿Que tenemos un Skype con un cliente importante? Pues nos dejamos el pantalón del pijama y nos ponemos una camisa. Un poco de maquillaje y el pelo arregladito. Y badabúm. ¿Quién es el listo que descubrirá desde el otro lado de la webcam que no llevamos pantalones? Pero eh, ni se te ocurra levantarte a coger el teléfono.

 

Querer beber dos litros de agua… y terminar adicto al café

 

Somos agua. Y esto implica tener que beber mucha agua para que nuestros cuerpos serranos sigan manteniéndose en forma. Tener en el escritorio una botella de dos litros es sinónimo de engancharte al café. No nos preguntes la razón.

 

Los planetas se alinean y de la noche a la mañana eres adicto al café. Café al despertar, café a media mañana, café 24 hours party people. Cuando terminas la dura jornada lo rebajas un poco con un vasito de agua (birra) y tan contento.

 

 

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Querer besar a tu churri antes de dormir… y terminar besando el teléfono

 

Después de una cena romántica, una peli en el cine o unos achuchones, es hora de ir a dormir con tu amada pareja. Pero eh. Antes de cerrar los ojos y sumirte en el mundo onírico ni se te ocurra dar un besito a tu pareja.

 

Sabes muy bien que lo último que harás antes de acostarte será mirar tu teléfono y ver si hay alguna notificación urgente que te saque bruscamente te tu momento de romanticismo. No pasa nada, el romanticismo apesta y la pantalla de tu teléfono es inolora.

 

 

 

Querer respetar a tus amigos… y terminar bombardeando su Facebook

 

¿Tienes un cliente nuevo? ¿No tiene likes en su página? Pues perfecto. Invita a todos tus amigos para que den like. La primera vez podrán aceptarlo, y con su generosidad característica, seguramente pondrán “Me gusta” para satisfacerte. La segunda vez también aceptarán. Son muy comprensivos y saben que tienes que ganarte la vida con esto.

 

Pero, amigo mío, cuando lleves 30 invitaciones es muy posible que tus amistades empiecen a odiarte y terminen borrándote de Facebook. Una relación no es posible sin respeto, y ellos no te respetaran nunca más. Asúmelo.

 

 

 

Querer pasear por el barrio… y terminar #muyloco

 

Salir del trabajo y proponerse dar una vuelta para desconectar es bien. Y necesario. Pero todo el día pensando haghtags hace que, de forma abrupta, las almoadillas dominen tu vida y aparezcan como moscas en tu cabeza mientras andas: #quierocerveza, #noquieropagar, #vivalavida, #hambredeti.

 

Estos dos últimos son propios de los Community Managers más cursis. #conamor.

 

 

Querer que la bateria te dure… y terminarla en cero coma

 

Estar enganchado al teléfono desde las 8 de la mañana implica una cosa: quedarte sin teléfono. Y es que podemos mandar cohetes al espacio, pero somos incapaces de que la batería de un móvil activo dure más de 4 horas.

 

No nos queda alternativa, vivir al lado de un enchufe y tener el teléfono conectado hasta que el calor de la batería sea suficiente para no tener que pagar nunca más calefacción. Y así estamos, apoyando al calentamiento global por culpa de los malos ingenieros de telefonía móvil.

 

 

 

Y tú, ¿has vivido también las verdades ocultas de un Community manager? No seas tímido y comparte con nosotros tus verdades más incómodas y oscuras. Todos hemos pasado por aquí. Somos una gran família.

 

¡Y si te ha gustado el artículo ¡comparte con los tuyos! Tenemos que dar a conocer la verdad. #withlove

 

laura@oinkmygod.com

Laura Amanda tiene un nombre telenovelesco, hace yoga y stalkea a todo el mundo, sobretodo a las novias de los ex de las amigas.

2 Comments
  • Ana María
    enero 27, 2017 at 6:20 pm

    Resumieron mi vida.. jajajaj

    • OinkMyGod
      OinkMyGod
      enero 30, 2017 at 8:58 am

      Hahahahahahah bienvenida a nuestro mundo 😛

      ¿Con qué verdad te has sentido más identificada?

      ¡Un abrazo!

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